domingo, 28 de noviembre de 2010

La Tortuga se conserva. Parte II


La Tortuga se conserva....como hogar de pescadores
por Valentina Quintero, El Nacional, Septiembre 05. 2010
Asombrosa la cantidad de embarcaciones que llegan un fin de semana a esta isla. Su oferta de playas, la transparencia y salud de sus aguas, arenas muy blancas y soledad, si sabes buscar el sitio, son suficientes atractivos. La única posada fue clausurada y el proyecto turístico eliminado, así que la Isla La Tortuga, quedó como hogar de pescadores y refugio de unos loros endémicos
¿Cómo llegar? Hay una pista de aterrizaje detrás de Punta Delgada, pero sólo para pilotos con experiencia en aviones pequeños, ya que los vientos cruzados han provocado unos cuantos accidentes. Desde Puerto La Cruz e Higuerote llegan montones de lanchas, yates y veleros, pero en forma privada. Hay una empresa que ofrece viajes charter desde Carenero y otras que lo hacen desde Margarita. No existen vuelos de líneas comerciales y tampoco ferrys.

Desde los aeropuertos Caracas y Metropolitano se contratan vuelos charter. En conclusión, es costoso llegar a La Tortuga.

¿Qué tiene de especial? Soledad y silencio en la mitad del mar, azules en todos los tonos, arenas blancas y cielos limpios. Así es La Tortuga, con 27 kilómetros de largo y 9 de ancho, pequeños caseríos de pescadores y una posada recién clausurada. No hay agua dulce, luz, teléfonos ni televisión.

El plan es explorar y gozar sus playas, hacer snorkeling o buceo y navegar.

El proyecto de desarrollo turístico se paró por presión de la Fundación La Tortuga. Se agradece. Hay maravillas en fósiles y descubrieron una especie endémica de loros. Los traslados entre un sitio y otro son largos, dependiendo de la embarcación. En ninguna parte hay sillas o toldos para alquilar, y ni soñar con un tarantín de empanadas o agua de coco. Lo que quieras debes llevarlo.

Un recorrido. La visita se concentra en Punta Delgada, con la pista de aterrizaje en la parte de atrás. Playas inmensas de arena muy blanca que, por alguna extraña y generosa razón, jamás se pone caliente. En la orilla son poco profundas y no hay olas. Es tal cual como una piscina, con fondo de arena sin pedreguyeros, nada de corrientes malandras y libre de alimañas.

Aquí se concentran casi todas las embarcaciones que vienen de visita por el fin de semana desde Puerto La Cruz, ya que les queda más cerca.

También hay rancherías de pescadores y quedaba la Posada Rancho Yemayá, la cual fue clausurada por Inatur el 5 de agosto, según resolución de 2008. Supimos que su dueña, María Eugenia Joya, está en diligencias para recuperar el permiso.

En cayo Herradura y Los Tortuguillos anclan las lanchas y yates que vienen desde Carenero e Higuerote, pues llegan más rápido. La playa de Herradura es igualmente bella, transparente y con su arena blanquita y primorosa. Los Tortuguillos norte y sur, son dos cayos pequeños e igualmente solitarios, con una piscina preciosa gracias a una barrera de coral y una salina donde se abastecen los pescadores para salar su pesca, única manera de conservarla en buen estado.

Otra visita memorable es un recorrido por la laguna de Carenero. Lo ideal es irse al final de la tarde y navegar en botecitos pequeños, con tiempo para mirar las montañas de corales que se le lanzan encima a la laguna. Si se fijan bien, verán los corales cachos de venado y los cerebros, totalmente fosilizados, pues antes era una formación bajo el agua.

Visita reciente. El fin de semana pasado estuvimos recorriendo parte de La Tortuga.

Nos asombró la cantidad de embarcaciones concentradas en Punta Delgada repitiendo el mismo comportamiento de las islas en los alrededores de Puerto La Cruz: música a volúmenes desatados, lanchas y yates amarrados unos de otros como si no hubiera espacio y tomadera descontrolada.

Lo mismo pudimos observar en cayo Herradura. Tenía la impresión de que si te vas tan lejos es para escuchar el mar y el viento, estar en contacto con la naturaleza y regalarte un poquito de soledad. Pero parece que la diversión está en el ruido y la muchedumbre. Sin embargo llegamos hasta Los Palanquines, una bahía entre Herradura y Punta Delgada, donde conseguimos sólo 7 veleros, todos provenientes de otros países: Francia, Canadá y Estados Unidos, separados unos de otros. Estaban dichosos con aquel silencio sereno de un mar transparente e inmóvil, aprovechando cada segundo de naturaleza virgen, con sus hijos disfrutando de una playa solitaria, armando una ranchería a lo Robinson Crusoe. Ahí nos quedamos a convivir con este regalo de la naturaleza que es la isla de La Tortuga al natural.

Ahora los invito a ver los videos correspondientes a este articulo, recuerda apagar antes el Ipod.
Parte 1:


Parte 2:


Parte 3:


Parte 4:

La Tortuga Isla encantadora. Parte I


Mis memorias de este mes tienen que ver con esta preciosa Isla, la segunda mas grande de Venezuela, después de Margarita, en donde su belleza principal es: la soledad, el azul turquesa de sus cristalinas aguas, la rica fauna Marina, la variedad de pájaros y sobre todo su historia plasmada en sus paredes, en donde aun se pueden ver fosilizados, corales, conchas y todo lo que, en el pasado, podíamos observar bajo sus aguas, ya que esta se encontraba totalmente sumergida. El detalle de cuando ocurrió esto, cuando surgió y porque, no la conozco, pero prometo averiguarla, investigar y contárselas.
Pero se, que fue descubierta en el año 1499 por Alonso de Ojeda en su viaje junto a Américo Vespucio y la llamó La Tortuga por la enorme presencia de estos reptiles marinos. Solía ser refugio de piratas en el siglo XVII, aunque no debe ser confundida con Isla Tortuga en Haití, que es la más nombrada en la literatura de la piratería. El pirata Morgan preparó desde ella sus famosas incursiones a las costas de Venezuela.
Estuvo poblada por holandeses que explotaban las salinas del este de la isla, posiblemente a partir de 1623 y que fueron expulsados definitivamente en 1638 cuando el gobernador de Cumaná destruyó sus instalaciones y anegó el salar.
En 1871 pasó a formar parte del denominado Archipiélago Colón y en 1938 es integrado a las Dependencias Federales.
Nuestro Capitan y amigo Antonio Carrascal.


Nuestro grupo visitaba tanto esta espectacular Isla, que en la playa donde acampábamos siempre, Playa Garambeo, la llamaron playa Subvitur (decían que era mas fácil acordarse de este nombre que el de Garambeo.. jeje).
Pero hablemos un poco mas de ella, para que la conozcan; según el pana Wikipedia: Está ubicada en el sur del Mar Caribe a los 65º 18´ oeste y 10º 55´ norte, a unos 85 km de Río Chico (Miranda), estado de Miranda; a 170 km de Caracas; a 140 km de la Isla de Margarita; a unos 85 km de la laguna de Unare en el estado de Anzoátegui y a 120 km del estado de Nueva Esparta. La forma de la isla es similar a una elipse de 12 km medidos de Norte a Sur y 25 km de Este a Oeste. Posee junto con los cayos adyacentes aproximadamente 156,60 km² (15.660 hectáreas) de extensión, por eso es la segunda en cuanto a tamaño de Venezuela, después de Margarita.

Fíjense en la forma que tiene, por ello en parte es su nombre:
Es parte de un archipiélago que comprende varias islas, islotes y cayos entre ellos:
• Islas Los Tortuguillos
o Tortuguillos del Este
o Tortuguillos del Oeste
• Cayo Herradura
• Los Palanquines
• Cayos de Ño Martín
• Islote El Vapor
• Cayos de Punta de Ranchos
• Y la antes nombrada, Playa Subvitur.. digo Playa Garambeo.
La Tortuga está prácticamente deshabitada, aunque curiosamente se pueden encontrar algunos chivos asilvestrados que dejaron los antiguos colonos holandeses. Ocasionalmente la visitan pescadores artesanales en temporadas propicias, procedentes de la Isla de Margarita y poblaciones cercanas del continente, como por ejemplo Higuerote a 85 km al sudoeste. En la actualidad está adquiriendo algún protagonismo el turismo privado, por lo general a bordo de veleros y lanchas deportivas, así como por vía aérea hasta una pequeña pista de uso libre mantenida por los mismos usuarios.



Cayo Herradura, Isla La Tortuga



De los cayos mencionados, los dos más meridionales son Los Tortuguillos, y casi se tocan entre sí; el situado más al norte es una lengua de arena conocida por su forma como La Herradura. De unos 1600 m de longitud, su ancho varía entre 60 y 400 m, posee algunas zonas pobladas por arbustos bajos, y su hermosa y tranquila playa interna forma una bahía donde suelen llegar visitantes a bordo de veleros y lanchas con fines de esparcimiento. Es justamente en las primeras (Los Tortuguillos) que hacemos las excursiones de buceo que desde este punto realizamos en pequeñas incursiones a las barreras de coral y a los taludes del sur de la isla principal.
Aunque siempre en mis historias, me gusta hablar de Naufragios, en esta Isla conseguimos restos de anclas, pero debido al deterioro de las mismas, fue imposible identificarlos.



Pero un hallazgo importante lo realizo el Fundación La Tortuga el día de mi cumpleaños: El 23 de octubre del 2007, donde culminó la XII Expedición del equipo científico de la Fundación, quienes junto a especialistas en aves, vegetación, algas, erizos y fitoplancton del Instituto Oceanográfico de Venezuela y de la Universidad de Oriente, continuaron sus investigaciones en la Isla La Tortuga, los objetivos propuestos: El registro de nuevas especies en la Isla.
Esto alentó a los investigadores, quienes lograron identificar varias especies de aves, esponjas marinas y plantas; nunca antes reportadas para la Isla La Tortuga. Estos hallazgos, se consideran muy importantes para el seguimiento y caracterización de la gran diversidad de especimenes presentes en esta región insular.
Las plantas, las aves endémicas y migratorias, así cómo la riqueza en cuanto a peces e invertebrados marinos que se hayan en las áreas circundantes a las poblaciones de mangles rojos, resultan ser los más resaltantes, destacando su abundancia a lo largo de todo el sur de esta zona insular. A diferencia, de otras locaciones al norte de la isla, en donde es común encontrar barreras arrecífales severamente afectadas por el fenómeno de blanqueamiento de los corales, la erosión y el impacto ocasionado por la utilización de artes de pesca destructivos.
Indiscutiblemente, la Isla La Tortuga ya está afectada por la acción del hombre. La sobre pesca y la explotación de especies en peligro de extinción, como la tortuga marina y el botuto, son evidentes. Además, la zona centro-sur de la Isla, cuenta con cicatrices, derivadas de intervenciones con maquinaria pesada, lo que representa un foco de erosión que afecta severamente la fauna y la vegetación.

Esperemos que el Ejecutivo Nacional tome en cuenta las recomendaciones que ha presentado diferentes entes, incluyendo la Fundación la Tortuga, ante los diversos organismos involucrados en el Proyecto de Desarrollo Turístico planteado para esta Dependencia Federal y que considere la propuesta de creación de una figura jurídica protectora, en beneficio del éxito y viabilidad del proyecto planteado, así cómo de la conservación y equilibrio de importantes ambientes naturales y de ecosistemas de importancia estratégica para la Nación.
Ahora los invito a leer la segunda parte de la Historia de esta hermosa Isla, pero esta vez contada por Valentina Quintero.